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La psiquiatría es la especialidad de a medicina dirigida al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades mentales y trastornos por consumo de sustancias, según la definición de la American Psychiatric Association. En Monterrey, este departamento en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” de la UANL, está a cargo de la Dra. Adelina Alcorta de González.
MONTERREY MAGAZINE conversó con ella para conocer a fondo el perfil de esta área que sirve a la comunidad de Nuevo León y al noreste de México desde hace más de 40 años.
Convertirse en psiquiatra requiere de años de educación formal, formación personal y vocación ética, indicó la titular del departamento. “Los grados académicos que se tienen que obtener son: medicina general de una universidad reconocida y después se realizan cuatro años de formación teórico-clínica en un programa de posgrado residencial, con tiempo exclusivo en la institución formadora.
“Algunos psiquiatras tenemos una formación complementaria, como una segunda especialidad o subespecialidad, que se orienta a áreas especificas de salud mental como psiquiatría infantil y de la adolescencia, geriátrica, forense, comunitaria, psicofarmacología, psiquiatría de enlace, psicoterapia de grupo, pareja y familia, y/o psicoanálisis, entre otras”, explicó la Dra. Alcorta.
Las especialidades implican una formación médica extensa y psicológica sólida para que el psiquiatra logre entender integralmente las funciones del cuerpo y la compleja relación entre la enfermedad emocional y otros padecimientos.
“El psiquiatra es el profesional de la salud mental más calificado para identificar, estudiar y tratar las causas físicas, psicológicas y sociales que desatan sufrimiento físico y mental de las personas”, añadió.
ENFERMEDADES MENTALES: UN ESTIGMA SOCIAL La percepción social de la enfermedad mental en nuestro medio está caracterizada por el desconocimiento y la desinformación, no sólo de las personas que la padecen, sino de su propia familia y la sociedad, afirmó la Dra. Alcorta. “Llamamos estigma social de la enfermedad mental a los prejuicios, desinformación, discriminación social y etiquetación que se formula de los pacientes psiquiátricos.
“La estigmatización es casi siempre inconsciente, se basa en un sistema de creencias erróneas e irracionales arraigadas en la percepción colectiva”. La doctora universitaria citó algunos ejemplos de falsas creencias como: “todos los adolescentes son problemáticos”, o bien, “una persona con esquizofrenia es violenta y nunca podrá trabajar.
“El estigma de la enfermedad mental es transgeneracional. Hemos sufrido siglos de incomprensión de los problemas psicológicos y psiquiátricos; es frecuente en muchas comunidades encerrar al paciente y aislarlo en lugar de ayudar a gestionarle un tratamiento que coadyuve a su integración social y a mejorar su calidad de vida.
“Hace más de 20 años que se inició la reforma en la atención psiquiátrica; se ha promovido la desaparición de los manicomios y el respeto a los derechos de los pacientes con enfermedades psiquiátricas. Pero romper el estigma de la conciencia colectiva es una tarea mucho más difícil y en nuestro Departamento de Psiquiatría trabajamos para abatirlo en pro de la salud y la rehabilitación psicosocial”, indicó la psiquiatra.
SEGUIMIENTO
El Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario cuenta con un programa de atención integral al paciente con enfermedad psiquiátrica, que se realiza a través de equipos interdisciplinarios donde se trata la disfunción psicosocial, no sólo los síntomas de la enfermedad, sino se trabaja con el ambiente natural de los pacientes.
“Además se establecen actividades para el rescate de pacientes que han desertado de sus tratamientos por diversas causas, reconociendo que ellos mismos pueden reorientar su tratamiento si conocemos sus necesidades y facilitamos su atención de acuerdo a su potencial”, indicó la titular de este departamento.
SU HISTORIA El Departamento de Psiquiatría data de 1967 dentro del modelo único en nuestro país de Hospital-Escuela, cualidad que beneficia la interacción de los alumnos de la Facultad de Medicina de nuestra Máxima Casa de Estudios y los profesionales de las demás especialidades y subespecialidades médicas.
“Esto enriquece aún más la posibilidad diagnóstico-terapéutica de los pacientes que atendemos, ya que el intercambio de conocimientos y abordajes hace que ofertemos una atención médica y psicológica integral, con la mayor oportunidad de alivio para el trastorno psiquiátrico, emocional o mental, como el médico, ya que las patologías psiquiátricas no están exentas de coexistir con trastornos médicos agregados, por ejemplo, trastornos depresivos y problemas hormonales o tiroideos; daño neurológico y problemas de conducta o trastornos psicóticos”. Desde este punto de vista, el Hospital Universitario está clasificado como de alto rango en la categorización de hospitales o clínicas psiquiátricas, en la medida que sus servicios son multidisciplinarios y con más de 50 áreas de especialidades básicas y clínicas accesibles en el mismo nosocomio.
“Esta es la recomendación actual para mejorar la calidad de los servicios psiquiátricos, que éstos no se aíslen de las otras especialidades de la medicina y que se ubiquen dentro o se liguen a hospitales generales, dejando atrás la tendencia de áreas alejadas del resto de la población, reduciendo con ello las posibilidades de atención médica integral y limitando a la vez las facilidades de reinserción social del paciente, lo que causa mayor daño y disfunción de las capacidades del enfermo.”
ÁREAS Este Departamento cuenta con dos grandes divisiones clínico-asistenciales y tres en su área de Educación y Recursos Humanos. Estas son: la división de servicios de Consulta Externa y la división de Hospitalización. En el primero se cuenta con la Clínica de Recepción y Evaluación, así como la Clínica de Psicoterapias Individuales, de corto plazo o terapias breves, de mediano y largo plazo.
También cuenta con la Clínica de Enfermos Crónicos que atiende a pacientes con esquizofrenias. la del transfornos del afecto, de ansiedad de problemas alimenticios, de adicciones y de personalidad.
“Nuestro Departamento da servicio a través de la Clínica de Medicina de Enlace, Psicosomáticos/Trastornos Somatoformes, Geriátricos y Estados Demenciales, Trastornos Psicosociales y Clínica de Atención a la Mujer y la Familia que Sufren Violencia, Clínica de Transplantes y Psiconcología.”
El servicio hospitalario está disponible para adultos, niños y adolescentes, a través del servicio de cuidados intensivos o agudos, de comunidad terapéutica y la Clínica de Integración Psicosocial y Rehabilitación.
Los costos se establecen con base en un estudio socioeconómico que se elabora por la coordinación de Trabajo Social del Departamento.
POSGRADO Como posgrado, por año se cuenta con ocho plazas (de 10 aprobadas en el 2006) pagadas por la Secretaría de Salud asignadas a médicos en el Posgrado de la especialidad de Psiquiatría General; dos para Licenciatura en Psicología de la especialidad de Psicoterapia Clínica y Hospitalaria; dos para Psiquiatras Generales que se adscriben a la subespecialidad de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia.
“Por períodos contamos por aprobación de recursos propios de dos plazas para estudiantes de la especialidad (en proceso de registro) de Psicoterapia Clínica y Hospitalaria de Niños y Adolescentes para especialistas en el área que ya cubrieron una especialidad clínica de adultos.
“A la fecha contamos con 41 residentes cursando las diferentes especialidades y subespecialidades; además, hay cinco especialistas ya graduados que se encuentran haciendo un Diplomado en Pareja y Familia, con créditos de Educación Continua.”
El FUTURO El Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario tiene como meta mejorar y ampliar las áreas específicas de hospitalización de Comunidad Terapéutica y Cuidados Intensivos para adultos, niños y adolescentes, reacondicionar los espacios recreativos indispensables en la rehabilitación psicosocial y propiciar proyectos productivos de los pacientes.
“Ampliar y equipar nuestras oficinas de investigación es pieza clave en nuestro quehacer diario de generación de nuevos conocimientos y terminar nuestro auditorio, ya que por falta de recursos financieros está en obra gris desde los años ochenta por dar prioridad a las áreas clínicas.”
APOYO “Solicitamos que más colegas y ciudadanos se afilien a nuestro comité ciudadano y a la Asociación Pro-Salud Psicosocial (APSPSI), para hacer sinergia en pro de la gestión y canalización de recursos materiales y humanos en beneficio de las amplias y apremiantes necesidades de nuestros beneficiarios. Estos esfuerzos se traducen en la mejora de las instalaciones donde los pacientes residen y reciben tratamiento, y en la posibilidad de costear tratamientos para quienes no tienen los medios suficientes. También se traducen en la implementación de programas psico-académicos a través de los cuales los pacientes puedan desarrollar habilidades físicas y psicológicas.
MITOS Y REALIDADES “Enfermedad mental igual a locura”. La expresión es peyorativa y se adjudica en forma reduccionista a quienes padecen enfermedades mentales, cuando estas enfermedades son como cualquier otra reconocida como disfunción física.
“No tenía motivos para suicidarse”. El suicidio es consecuencia del desajuste bioquímico cerebral. Lo que es un hecho es que el suicida actúa apreciando la muerte como única salida, único alivio a su malestar.
“Échale ganas; no necesitas medicamentos”. Son indispensables los medicamentos en casos con criterios de enfermedad, no hay diferencia con otras enfermedades médicas.
“Las enfermedades psiquiátricas son hereditarias”. Gran parte de las enfermedades mentales son poligénicas, es decir, de herencia compleja, o también llamadas de multicausalidad o multifactoriales, que se refiere a un proceso etiológico complejo con participación de factores genéticos y factores ambientales.
“Si consulto al psiquiatra pensarán que estoy loco”. Esto es problema de ignorancia de la población. Quienes tienenen en una cultura de salud sabrán que es como ir al médico familiar o al cardiólogo. dependiendo de que nos aqueje. “Con amor y comprensión puedo hacer que cambie”. Estos sentimientos se requieren y favorecen, pero además es indispensable el tratamiento profesional del psiquiatra y del psicólogo.
“A los adultos mayores ya no les sirve la psicoterapia: chango viejo no aprende maroma nueva”. Por el contrario, les favorece el mayor aprecio del tiempo que tienen las personas adultas mayores, quienes son más exigentes de su buen aprovechamiento, así que cuando algo les molesta e invierten en el tratamiento, se mueven en dirección de optimizar y logran mucho más de lo que esperábamos. “No hay esperanza para las enfermedades mentales”. Siempre hay esperanza; esta enfermedad en el peor de los casos se controla y la persona y su familia pueden mejorar su calidad de vida con ayuda profesional.
“Las personas con enfermedades mentales son violentas e impredecibles”. Esta expresión es un abuso; hay más violencia entre los no reconocidos como enfermos mentales. El abandono e ignorancia en que se les tiene ha pretendido generalizar esto para justificarnos de no atenderlos.
“Enfermedad mental es igual a retraso metal”. El retraso mental es una entidad en sí misma. La enfermedad mental puede verse afectada si coexisten pero ésta no es la regla, y debemos de recordar que incluso hay personas sufriendo enfermedades como la esquizofrenia paranoide, bipolares, depresivos o ansiosos que son inteligentes e incluso brillantes, y en estos casos ésta es más la regla que la excepción. “Las enfermedades mentales son la consecuencia de la debilidad de carácter”. No: son consecuencia de múltiples factores bio-psicosociales. “Los niños no padecen enfermedades mentales”. Tristemente debemos de reconocer que por múltiples causas los niños sufren por igual disfunciones mentales, con el agravante de que muchas veces éstas se establecen por falta de diagnóstico, tratamiento y apoyo oportuno a su desarrollo psicosocial.
“Además, tenemos un fuerte compromiso con la creación de una cultura informada sobre la salud psicosocial, por lo que realizamos una permanente labor de difusión y sensibilización. Respondemos así a la demanda actual de atención, comunicación y acción, bajo un programa profesional, honesto, ético, humano y comprometido con la sociedad, pacientes, familias, otros sectores del área de la salud, maestros, comunicadores y profesionales no médicos.”
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